Empieza por el recorrido del perfil
En una habitación de 5 × 4 m, el perímetro es 2 × (5 + 4) = 18 m. Un rodapié se interrumpe en dos puertas de 0,90 m: el recorrido neto es 18 − 1,80 = 16,20 m. No hace falta conocer la altura de la pared para esta longitud.
La moldura de techo normalmente sigue los 18 m completos porque una puerta habitual no la interrumpe. Un friso tiene dos medidas distintas: el recorrido de sus perfiles en metros y el área de sus paneles en m². Presupuesta cada producto por su unidad.
Añade cortes y redondea la compra
Si eliges un 10 % de margen para el rodapié, necesitas 16,20 × 1,10 = 17,82 m. A piezas de 2,40 m, la división da 7,425 y se redondea a 8 piezas, equivalentes a 19,20 m comprados. Ese sobrante incluye el efecto de comprar piezas enteras.
La cuenta por longitud total no optimiza cada corte. Una pared larga puede necesitar una unión aunque sobre material en otros tramos. Anota la longitud de cada paño y revisa el sentido de las uniones, los ángulos y la posibilidad de reutilizar recortes.
Separa los perfiles por tipo
Rodapié, tapajuntas, remate superior y perfil de transición no se intercambian por tener la misma longitud comercial. Suma solo recorridos del mismo producto antes de redondear y guarda el criterio de margen junto al pedido.
En cubiertas, distingue goterones, remates contra pared y limahoyas. Usa la longitud útil después de solapes cuando corresponda. La superficie del tejado en m² no permite deducir con precisión esos metros lineales.
Calcula con tus medidas
Consulta la metodología y los límites de estas estimaciones. Los ejemplos no seleccionan materiales ni dimensiones de diseño.